
¿Alguna vez has sentido que tu mente es una radio que no puedes apagar? Ese proceso de dar vueltas una y otra vez al mismo problema, a un error del pasado o a una preocupación por el futuro es lo que popularmente conocemos como sobrepensar.
Desde la orientación conductual-contextual, entendemos que sobrepensar no es un «fallo» de tu cerebro, sino una estrategia que usamos para intentar solucionar un malestar o ganar una falsa sensación de control. Sin embargo, la clave para salir de ahí no es pensar más, sino desarrollar flexibilidad psicológica.
¿Por qué sobrepensamos tanto?
Sobrepensar suele aparecer bajo el disfraz de «reflexión necesaria», pero la realidad es que no resuelve nada y nos agota. Desde el punto de vista contextual, lo hacemos por dos motivos:
- Fusión Cognitiva: Nos «enredamos» con nuestros pensamientos. Si mi mente dice «algo va a salir mal», lo trato como una verdad absoluta en lugar de como una simple frase que mi cerebro ha producido.
- Evitación: Sobrepensamos para no sentir. A veces, analizar un problema infinitamente es una forma de alejarnos del dolor emocional que ese problema nos causa en el «aquí y ahora».
La Flexibilidad Psicológica: El antídoto
La flexibilidad psicológica es la capacidad de estar presentes, abrirnos a nuestras emociones (aunque sean incómodas) y hacer lo que realmente nos importa, independientemente del ruido mental. Sus pilares son:
- Defusión: Aprendemos a observar los pensamientos como eventos que ocurren en nuestra mente, no como órdenes que debemos obedecer. Esto nos da espacio para que el pensamiento esté ahí sin que dirija nuestra conducta.
- Apertura y Aceptación: No se trata de que nos guste el malestar, sino de dejar de luchar contra él. Cuando cesa la lucha contra la emoción, el hábito de sobrepensar pierde su combustible.
- Conexión con tus valores: La pregunta clave no es «¿por qué sobrepienso?», sino «¿qué quiero hacer con mi vida hoy, incluso con este ruido mental presente?».
Conclusión: Romper el hábito de sobrepensar no consiste en dejar la mente en blanco, sino en aprender a convivir con ella sin que sea quien lleve el volante. En Instantia Psicología (Burgos), te ayudamos a entrenar esta flexibilidad para que recuperes tu libertad de acción.